Entrevista a Laina Luna
“Al igual que ese buda de arcilla, creo que todos tenemos nuestro oro interior”. – Marcelo Peterlini
Originaria de la zona rural de Goiás, en un pequeño pueblo cerca del Distrito Federal de Brasil, Laina creció, se descubrió a sí misma y se convirtió en la fuente de carisma, sabiduría e inspiración que es hoy. Conoció a LALA cuando aún estaba en la secundaria, se inscribió y participó en el segundo Bootcamp virtual, VLB2. Sin embargo, Laina va mucho más allá de sus experiencias académicas.
Durante su preparatoria, una etapa algo problemática, Laina demostró ser una persona extremadamente fuerte y valiente. Tuvo la fuerza para superar los desafíos que se le presentaron y encontrar fuerza donde la mayoría de nosotros no podríamos. También demostró su valentía cuando, a pesar de su timidez, decidió enfrentar sus miedos y participar en la compañía de teatro de su ciudad. Cuando le preguntaron qué se llevaría del teatro a su vida, dijo: Del teatro, tomaría la libertad. La libertad de ser, sentir y ser como uno quiera sin ser juzgado.
Tras graduarse de la preparatoria en 2019, decidió tomarse un año sabático para dedicarse por completo a conocerse mejor. Desde entonces, ha participado en diversas actividades dentro de la comunidad, como su participación en la Oficina de Admisiones y su trabajo como Coordinadora de Exalumnos de Admisiones y Gerente de Becarios en VLB5. Sin embargo, sus actividades no terminaron ahí: Laina también tuvo la oportunidad de participar en el Año del Ciudadano Global, un proyecto que promueve el liderazgo entre los jóvenes de todo el mundo, y fue aprobada como Pre-mentee de BRASA, un programa de BRASA que ayuda a jóvenes de bajos recursos con buenas calificaciones y actividades extracurriculares a estudiar en el extranjero, además de participar en diversas actividades en su ciudad.
Laina ha participado y sigue participando en varias actividades, pero según ella, LALA siempre ocupará un lugar especial en su corazón. Desde sesiones de meditación hasta reuniones de trabajo, ve algo especial en cada uno de estos momentos. Si tan solo pudiera mencionar uno de los muchos momentos memorables dentro de LALA, citaría una historia que Marcelo Pertelini contó en uno de los campamentos virtuales que facilitó: La historia de la estatua de Buda de arcilla que, a pesar de su gran tamaño, fue ignorada por estar hecha de arcilla. Hasta que, al mostrarle grietas, descubrieron que la arcilla era solo una forma de proteger el hermoso oro que se escondía debajo. Desde entonces, este Buda se ha convertido en un lugar turístico, y al igual que ese Buda de arcilla, creo que todos tenemos nuestro oro interior.
Laina ha estado revolucionando el mundo dentro y fuera de LALA, deleitando no solo a nosotros, sino a todos los que tienen el privilegio de conocer un poco de su historia. Es un placer para todos en LALA poder contribuir a tu desarrollo, ¡y que sigas brillando e impactando por mucho tiempo!
Esta historia fue escrita por María Cecilia Santana, miembro del equipo de narración de historias de LALA.